En la céntrica Piazza Verdi de Palermo se encuentra el Teatro Massimo, el edificio lírico más grande de Italia y uno de los teatros más grandes de Europa.
Este espléndido edificio neoclásico construido a finales del siglo XIX se ha convertido en un símbolo de Palermo: para los aficionados a la ópera y el ballet es un destino imprescindible, pero su belleza cautivará también a quienes no suelen entrar en un teatro.
Por fuera te dejará sin aliento con su monumentalidad, una enorme cúpula y una magnífica escalinata a cuyos lados se alzan dos altivos leones de bronce. El interior es un derroche de brocados y maderas taraceadas, espejos, candelabros y mármoles.
El teatro se puede visitar todos los días con un tour guiado: paseando por sus salas descubrirás los secretos de la producción artística, revvirás la atmósfera refinada de otras épocas y te sentirás como un noble del siglo XIX en una de sus salidas oficiales.
Sin embargo, la mejor forma de vivir la magia de este lugar histórico es asistir a uno de los espectáculos en cartelera: déjate robar el corazón por un romántico pas à deux, por las notas desgarradoras del piano o por los agudos penetrantes de una soprano de fama internacional.
La historia del Teatro Massimo de Palermo comienza antes de la unificación de Italia, con el deseo de dotar a la ciudad de un nuevo teatro, espacioso y moderno.
En 1863 se convocó el concurso público para la construcción del teatro, pero el resultado final se obtuvo solo en 1868. El ganador fue el arquitecto palermitano Giovan Battista Filippo Basile.
Las obras de construcción del teatro comenzaron en 1875; tras la muerte del arquitecto, los trabajos continuaron bajo la dirección de su hijo Ernesto.
El 16 de mayo de 1877 tuvo lugar la inauguración oficial del teatro con la ópera Falstaff de Verdi, que se ejecutaba en Palermo por primera vez.
De 1974 a 1997 el teatro permaneció cerrado por trabajos de restauración; el espectáculo elegido para la reapertura del teatro fue un concierto de la Filarmónica de Berlín dirigido por Franco Mannino y Claudio Abbado.

La célebre sala principal del Teatro Massimo de Palermo con forma de herradura, elogiada por aficionados al teatro de todo el mundo por su acústica perfecta, debería haber alojado según el proyecto original 3000 espectadores; por razones de seguridad, la capacidad actual es de «solo» 1381 asientos.
Al entrar en la Sala Grande para una visita o un espectáculo no podrás dejar de quedar deslumbrado por la magnificencia de sus decoraciones.
Levanta los ojos para admirar también el techo, la famosa «Rueda Simbólica«, compuesta por once elementos de pintura sobre lienzo dispuestos en rueda alrededor de un medallón central que representa el Triunfo de la Música que gracias a un sistema de cuerdas se pueden abrir hacia arriba, permitiendo la ventilación de la sala. ¡Una obra maestra de arte e ingenio!
En otro tiempo eran los nobles quienes disfrutaban del espectáculo desde el suntuoso Palco del Rey, donde podían sentarse hasta 27 personas. Hoy todos pueden admirar esta maravilla de caoba y brocado, espejos y lámparas de cristal de Murano.
Anexo al palco hay un foyer privado, conocido como Salotto del Re o Salón del Soberano.
Antaño reservada a la nobleza, la elegante Sala Pompeyana con su forma circular y sus decoraciones recuerda claramente el Templo de Vesta en Tívoli.
Las decoraciones remiten todas al número 7 y sus múltiplos, una simbología ligada a los siete planetas y a los siete días del período lunar, a los siete pecados capitales y a las siete virtudes, a las siete notas musicales y a las siete cuerdas de la lira.
La sala de ensayo del cuerpo de baile del Teatro Massimo es una sala de forma rectangular caracterizada por un cálido color ladrillo que evoca los salones de baile del siglo XIX.
Los escudos que dan nombre a la sala son los de las nobles familias sicilianas que decoran las paredes de la sala.
Antaño lugar de reunión de artistas, nobles e intelectuales, el Palco Bellini se utiliza hoy para reuniones y elegantes cócteles. Un testimonio de su antigua función como lugar de encuentro intelectual son las fotos de artistas con dedicatoria que se pueden admirar en las paredes del palco.
El foyer del Teatro Massimo es una suntuosa anticipación de la magnificencia que encontrarás en las salas interiores. De un color rojo que recuerda las hojas de otoño, y por eso se llama «octubrino», esta sala rectangular está decorada con estatuas y candelabros de bronce; también se utiliza para conciertos y exposiciones.
La Sala ONU es una sala circular decorada con 14 columnas de madera de cerezo que se alquila para eventos y conciertos.
Con motivo de la Conferencia Mundial de la ONU sobre la criminalidad organizada transnacional que se celebró en Palermo en diciembre de 2000 se organizó un concierto dirigido por Zubin Metha e interpretado por la Orquesta y Coro del Teatro Massimo, con las notas de la Novena de Beethoven: a este evento debe su nombre la sala.

Una de las visitas más emocionantes que puedes hacer durante unas vacaciones en Palermo es la visita al Teatro Massimo: se trata de un fascinante viaje por las salas del teatro que te dará acceso también a los bastidores y a espacios normalmente no accesibles para los espectadores.
La visita guiada estándar incluye la Sala Grande, el Salotto anexo al Palco Real, la Sala Pompeyana, la Sala de los Escudos y el Foyer.
También podrás experimentar la emoción de subir a un escenario como una estrella de la ópera o una primera bailarina: con un pequeño suplemento es posible visitar el escenario y descubrir los secretos que hacen posible la magia de un espectáculo teatral.
Las modalidades de la visita al escenario cambian según las necesidades de producción y artísticas de los espectáculos en cartelera.
Además de la visita guiada, es posible con reserva previa subir a la terraza del teatro para disfrutar de una vista espectacular de la ciudad de Palermo desde uno de sus monumentos símbolo.
Los grupos de al menos 10 personas pueden reservar un exclusivo aperitivo en el Salotto del Re anexo al Palco real y saborear una bebida sentados en un elegante sillón de terciopelo rojo, justo como un noble del siglo XIX.
Si sois un grupo de al menos 30 personas podéis reservar un tour exclusivo que incluye la visita a las salas y palcos, un concierto privado en uno de los reductos del teatro y una pausa en el Salotto del Re.
Dentro del teatro hay disponibles servicios de cafetería, guardarropa, tienda de libros y biblioteca.
Situado en el pleno centro de Palermo, el Teatro Massimo es fácilmente accesible en autobús urbano o a pie. Calcula una caminata de unos 10 minutos a pie desde los Quattro Canti, mientras que si llegas desde la estación central, el puerto y la catedral te llevará 15 minutos.
Si llegas en coche puedes aparcar en Piazzale Ungheria o en Piazza Vittorio Emanuele Orlando.