
A solo 65 km de la costa africana, que en los días más despejados se puede ver a simple vista, se encuentra Pantelleria, una maravillosa isla de origen volcánico con un encanto difícil de definir. No es apta para un turismo de paso, es una isla para saborear y vivir con calma.
Ya sea que prefieran darse un baño en el mar o sumergirse en el lodo, o también pasear por el bosque, Pantelleria es perfecta para olvidar el estrés y los ritmos acelerados de la vida moderna. No esperen, sin embargo, playas caribeñas con arena finísima de fácil acceso: el mar azul y transparente de Pantelleria se conquista con senderos y pasos entre las rocas bastante escarpados.
Exclusiva pero no esnob, Pantelleria es amada por las celebridades por su paisaje lunar, sus atmósferas remotas pero sobre todo por las garantías de privacidad absoluta. Los turistas la asaltan durante el verano, pero la isla se puede visitar durante todo el año. Uno de los mejores momentos para visitarla es el otoño, durante la vendimia de la uva zibibbo.
Podrán presenciar un rito clave de la tradición agrícola milenaria de Pantelleria, que con soluciones ingeniosas como los jardines pantescos y la típica vid en forma de árbol (cuyo cultivo ha sido declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO) ha logrado obtener productos de excelencia gastronómica de un terreno no siempre generoso.
Esos sabrosos productos son una razón más para visitar una isla única.
Bellezas naturales y huellas de una cultura milenaria hacen de Pantelleria una isla con un encanto atemporal. Aquí están las principales atracciones de la isla.

Una de las atracciones más fotografiadas de Pantelleria es el Arco del Elefante, una obra de arte creada por la naturaleza. Se trata de un escollo de piedra volcánica de forma de arco que recuerda vagamente la trompa de un elefante.
Algunas de las atracciones turísticas más famosas están relacionadas con el origen volcánico de la isla. A lo largo de toda la costa hay grutas naturales con depósitos de agua caliente a diferentes temperaturas: verdaderas termas naturales, similares a saunas y baños turcos, con propiedades beneficiosas para la piel y la salud en general.
La Sauna Natural de Sibà, también llamada Gruta Benikulá2, es una gruta excavada en una fisura de la roca de la que emana vapor de agua a 40°. Se llega a pie a través de un sendero lleno de vegetación mediterránea y una vez allí se puede disfrutar de una magnífica vista de una llanura cultivada con viñedos.
Una atracción que no debe perderse es el Espejo de Venus3, un lago formado en el cráter de un volcán que recibe este nombre porque según la leyenda en sus aguas cristalinas se reflejaba la diosa de la Belleza. Los lodos termales de estas aguas quizá no los hagan tan bellos como Venus, pero ciertamente tienen propiedades beneficiosas para la salud; además, sumergidos en estas aguas muy calientes podrán admirar un esplendido escenario natural.
Otro fenómeno relacionado con el origen volcánico de la isla es el de las Favare4, chorros de vapor que emergen de una fisura en la roca. Se pueden ver en las laderas de una montaña en el lado sur de la isla, pero manténganse a cierta distancia: las temperaturas del agua pueden alcanzar hasta 100°.
Otras atracciones naturales imprescindibles en Pantelleria son:

No les costará mucho divisar dispersas por la campaña de la isla algunas casitas caracterizadas por espesos muros de piedra volcánica y un particular techo en forma de cúpula: son los dammusi, las casas tradicionales de Pantelleria.
Representan un buen motivo fotográfico pero también la ubicación ideal para unas vacaciones en tranquilidad. Los famosos se han apoderado de los dammusi más bonitos de Pantelleria para sus vacaciones (el diseñador Giorgio Armani se mandó construir uno especialmente), pero quedan muchos otros disponibles para los turistas.
Además de los dammusi, encontrarán en el interior de Pantelleria, particularmente en la zona de Mursia y Cimillia, construcciones de piedra de forma elíptica con techo abovedado y una pequeña entrada. Se trata de los sesi, monumentos funerarios antiquísimos que datan de aproximadamente 5000 años atrás.
Más recientes son los restos hallados en las alturas de San Marco y Santa Teresa, de época púnica y romana.

Ubicada a lo largo de la costa norte, la ciudad de Pantelleria es el único importante centro habitado de la isla. Muchas de las construcciones fueron reconstruidas después de la Segunda Guerra Mundial y la ciudad no es particularmente encantadora, pero es perfecta para pasar algunas horas relajándose, quizá para comprar en sus característicos comercios de souvenirs o para degustar las delicias culinarias locales en un pequeño restaurante en el paseo marítimo.
La única atracción interesante de la ciudad de Pantelleria es el Castillo, una construcción de piedra volcánica de origen medieval que fue utilizado como prisión hasta los años setenta; actualmente alberga un museo y se utiliza como sede para eventos y manifestaciones culturales.
Atravesada por numerosos senderos a lo largo de la costa y en el interior, la isla de Pantelleria es un destino ideal para quienes aman caminar. Los recorridos no siempre están bien señalizados, pero en general son seguros y aptos para todos los niveles de forma física.
La cumbre más alta de la isla es la Montaña Grande, que alcanza una altura de 863 metros: es el lugar adecuado para relajantes paseos entre bosques de encinas y pinos piñoneros y para espléndidas vistas panorámicas de toda la isla.
Si prefieren un dulce paisaje rural, hagan sus excursiones en la Llanura de Ghirlanda, la zona de cultivo de uva zibibbo.
50 km de costa y ni una sola playa, o al menos una playa como normalmente la entendemos: parecería que la isla de Pantelleria no es apta para los amantes del mar, pero no es así, ¡al contrario!
Las playas de Pantelleria son los «descensos al mar», ensenadas naturales accesibles solo en barca o con senderos y pasos entre las rocas no siempre fáciles.
Remotas y salvajes, estas calas incómodas y sin servicios no atraen un turismo de masas pero son muy indicadas para quienes aman la naturaleza. Además, por sus aguas cristalinas y sus fondos oscuros particulares, ricos en flora y fauna marina, representan un verdadero paraíso para los amantes del snorkel y el buceo.
La más famosa de estas ensenadas es Balata dei Turchi6, una bahía encajada entre altos acantilados formada por una losa de lava que permite el acceso al mar, quizá utilizada en el pasado por los piratas como puerto natural. Las aguas tienen un color azul increíblemente transparente: la belleza del lugar sin duda les hará olvidar el esfuerzo realizado para llegar.
Otro lugar muy sugerente es la Laguna de las Ondinas7, una especie de piscina natural creada por una acumulación de rocas pegada al mar abierto. ¡Bañarse en aguas tranquilas, totalmente seguros, observando las olas quebrándose contra las rocas es una experiencia que no debe perderse!
Agreguen a su lista de playas para ver en Pantelleria también Cala Cottone8, Cala Gadir9, Cala Tramontana10 y Cala Levante11 y concedan-se al menos una excursión en barca durante sus vacaciones. Pueden participar en una excursión organizada por los operadores turísticos de la isla u optar por alquilar una lancha rápida.
En el siguiente mapa puedes ver la ubicación de los principales lugares de interés de este artículo.
Uno de los productos enogastronómicos más famosos de la isla es el Passito di Pantelleria, un vino DOC elaborado con la uva zibibbo, una variedad de uva blanca de difícil cultivo, según un proceso de desecación natural. Es un vino dulce que típicamente acompaña los postres, pero también puede combinarse con quesos azules.
Aprovechen sus vacaciones para degustar este vino excepcional en una de las bodegas donde se produce. La histórica bodega Donnafugata organiza en los meses de verano visitas guiadas con la posibilidad de elegir entre cuatro degustaciones diferentes.
Otro producto de la isla famoso en todo el mundo es la alcaparra IGP, utilizada como ingrediente para el pesto típico de Pantelleria (llamado pesto dantesco o ammogghiu).
Los platos típicos que deben probar definitivamente son la pasta con ammogghiu, el cuscús de pescado, la granita de mora, los besos pantescos (dulces rellenos de ricota y chocolate).
Los hoteles en Pantelleria son pocos, en su mayoría de rango medio, mientras que hay una amplia selección de apartamentos y casas vacacionales.
Una experiencia única es dormir en un dammuso: muchas de estas viviendas tradicionales han sido habilitadas como casa vacacional; algunas son reservables en línea. Situados en posiciones remotas rodeados de vegetación, garantizan privacidad absoluta y son perfectos para unas vacaciones relajantes o una romántica estancia en pareja.
Si su presupuesto es limitado, busquen su alojamiento en la ciudad de Pantelleria, que es definitivamente menos encantadora que la campaña circundante pero es la zona más económica; además, durmiendo en la capital tendrán a mano servicios, comercios y restaurantes.
Para vacaciones en agosto se recomienda reservar con mucha antelación.
La forma más sencilla de llegar a Pantelleria es volar a Trapani y desde allí tomar un ferry que en aproximadamente dos horas los llevará a destino.
En la isla hay un pequeño aeropuerto civil servido por vuelos nacionales, también de bajo costo, que salen de Sicilia y de las principales ciudades italianas. Un autobús local conecta el aeropuerto con la ciudad de Pantelleria.
Para desplazarse por la isla se recomienda alquilar un coche.
Los vuelos directos a se realizan por la aerolínea desde los aeropuertos de .
¿Qué tiempo hace en Pantelleria? A continuación se muestran las temperaturas y previsiones meteorológicas en Pantelleria durante los próximos días.
La isla de Pantelleria se encuentra a mitad de camino entre las costas sicilianas y las tunecinas, aunque está más cerca de estas últimas.

