
¿Siete días son suficientes para vivir lo mejor de Sicilia, es decir playas de ensueño, templos milenarios, pueblos pintorescos, naturaleza virgen y delicatesen culinarias? Sí, la Sicilia occidental ofrece todo esto y se puede visitar en una semana sin ninguna prisa.
Hemos diseñado un itinerario de una semana en Sicilia con salida y regreso desde Palermo que toca todas las atracciones más importantes de la parte occidental de la región.
¿Por qué partir y llegar a Palermo? Para aprovechar los numerosos vuelos de bajo costo de su aeropuerto y las tarifas convenientes del alquiler de coches, pero también para dar la importancia que merece a una ciudad espléndida donde conviven la opulencia del arte barroco y la vitalidad de los barrios populares. Es también el lugar ideal para comenzar a disfrutar de la riquísima tradición gastronómica de Sicilia: la comida callejera palermitana ¡es legendaria!
Desde el caos fascinante de la capital os sumergiréis en la paz de una de las reservas naturales más hermosas de Italia y visitaréis uno de los pueblos más bellos de Italia. Continuaréis a ritmo lento con una parada en una isla que es un magnífico oasis de relax, seguida de una jornada dedicada a los placeres de Baco. ¡Gran final con un viaje en el tiempo de más de mil años!
Nuestro itinerario en coche por la Sicilia occidental ha sido estudiado para que disfrutéis al máximo de las cosas que ver, calibrando el número de paradas y su distancia e incluyendo una variedad de atracciones que satisfacen todos los gustos. Están todas las atracciones que no os podéis perder, pero también hay tiempo para un poco de bien merecido descanso vacacional.

El primer día usaréis el coche solo para trasladaros desde el aeropuerto de Palermo-Punta Raisi al centro de Palermo1. Tras dejar el equipaje en el hotel, partid enseguida a explorar la capital siciliana porque la ciudad es grande y hay realmente muchas cosas que ver.
El Palazzo dei Normanni, la Catedral y la Iglesia de la Martorana son preciosas testimonios del paso de pueblos y culturas diversas que han forjado el alma de Palermo; los Quattro Canti y el Teatro Massimo son un derroche de arte barroco.
Dedicad al menos media jornada a las obras maestras arquitectónicas de la ciudad, pero no os canséis demasiado: conservad energías para participar en la animada vida nocturna de Palermo. Las mejores zonas para pasar la tarde son Borgo Vecchio, Candelai y Kalsa (para los más jóvenes), Vucciria (apta para todos), Champagneria y Quartiere Libertà (las zonas chic).

Dedicad la mañana del segundo día a visitar las atracciones de Palermo que no hayáis incluido en el programa del primer día.
Imprescindibles son Ballarò y los otros mercados históricos, para visitar por vuestra cuenta o en el curso de un tour de comida callejera; a quienes aman las atracciones inusuales os recomendamos las Catacumbas del Convento de los Capuchinos, donde se conservan los cuerpos momificados de más de 2000 personas.
Una alternativa para quienes no ven la hora de sumergirse en el mar es pasar la mañana en la cercana Playa de Mondello2.
Comed pronto y partid hacia Monreale3. Procurad llegar a tiempo para admirar una maravilla arquitectónica que atrae visitantes de todo el mundo: el Duomo de Monreale es una joya barroca con contaminaciones árabes absolutamente imprescindible.
El resto de la jornada dedicadlo al relax paseando por el centro de la localidad, disfrutando del fresco en el parque del Belvedere o subiendo a la cima de la colina de San Martino le Scale para admirar un hermoso panorama.

La tercera etapa del itinerario en la Sicilia occidental está completamente dedicada a la naturaleza. Elegid vosotros si poner énfasis en la vida de playa o en las caminatas: la Reserva dello Zingaro4 es una de las áreas naturales más hermosas de Sicilia, con playas de una belleza sin aliento y fascinantes senderos en la naturaleza. Hace felices por igual a los perezosos veraneantes que sueñan con días de dulce ociosidad tumbados al sol y a los dinámicos excursionistas que aman explorar a pie montes y bosques.
Hay dos entradas: la entrada sur en Scopello5 (la más cercana a Palermo, a unos 12 km de Castellamare del Golfo) y la entrada norte en San Vito lo Capo. Desafortunadamente no hay autobuses que conecten las dos entradas, por lo que debéis organizar la jornada considerando las distancias a pie desde el punto donde dejéis el coche.
A quienes quieran pasar el día en la playa os recomendamos dejar el coche en San Vito lo Capo (donde pasaréis la noche) y llegar a pie a Tonnarella dell’Uzzo: considerada una de las playas más hermosas de Sicilia, tiene además la ventaja de ser la más cercana a la entrada y por lo tanto fácilmente accesible.
Quienes quieran caminar más pueden dejar el coche en Scopello, recorrer el sendero costero a pie (7 km) y regresar por el mismo sendero para recuperar el coche. En este caso también os recomendamos pernoctar en San Vito Lo Capo6: este bonito pueblo marinero encajado entre el Monte Monaco y la Llanura dell’Egitarso es una parada imprescindible en todo itinerario por la Sicilia occidental.
Los senderos más largos se recomiendan solo para excursionistas experimentados capaces de recorrer más de 15 km a pie en una jornada.
Para cenar no os perdáis un plato de cous cous de pescado, una apetitosa receta típica a la que la ciudad ha dedicado también un importante festival gastronómico.

La cuarta etapa del viaje os sumerge nuevamente en atmósferas urbanas, pero solo por poco tiempo. Llegados a Trapani7, dejad el equipaje en el hotel y subid con el histórico teleférico a Erice8: este característico pueblo encaramado en la cima de una montaña de 750 metros es considerado una de las ciudades montañosas más hermosas de Italia.
Pasead sin rumbo por su laberíntico centro medieval, riquísimo en torres, tiendas de artesanía, edificios históricos y rincones pintorescos. Tomaos tiempo para deteneros en los puntos panorámicos y admirar una espléndida vista al mar. Si tenéis la suerte de llegar en un día despejado ¡podréis incluso ver las costas de Túnez!
De vuelta en Trapani entrad en la Iglesia del Purgatorio para admirar los celebres Misterios: son efigies de madera que representan eapartamentodios de la Pasión de Jesús que salen de la iglesia solo con motivo de la procesión durante la Semana Santa.
Otras atracciones de Trapani dignas de mención son la Catedral de San Lorenzo, la Torre di Ligny y el muy animado Mercado del Pescado.

Ha llegado el momento de dedicarse un día entero al espléndido mar que ha hecho famosa en todo el mundo a Sicilia. Fácilmente accesible desde Trapani, la Isla de Favignana9 es el destino ideal para sumergirse en aguas cristalinas y admirar paisajes encantadores, además en la isla no se puede llevar coche: ¡una fantástica oportunidad para descansar!
A quienes ponen el mar en primer lugar os recomendamos una excursión en barco: de esta manera podréis descubrir grutas y ensenadas no accesibles por tierra y bañaros en puntos particularmente sugestivos que vuestros guías os indicarán.
La otra posibilidad es explorar la isla por vuestra cuenta. Tomad el ferri o mejor el hidrofoil (ligeramente más caro pero más rápido); llegados a Favignana alquilad una bicicleta y partid para una vuelta por la isla. Una parada obligatoria es Cala Rossa, la playa más famosa de Favignana; las otras paradas elegidlas vosotros entre Cala Azzurra, Lido Burrone, Cala Monaci, Marasolo u otras ensenadas más pequeñas y menos conocidas.
Para una variante más romántica en lugar de hacer un tour de un día podéis quedaros a dormir en la isla y regresar a Trapani la mañana siguiente solo para recuperar el coche. ¡Si os despertáis pronto todavía tendréis tiempo para un último baño antes de despediros de esta isla encantadora!

En vista de una jornada de conducción exigente como última etapa, el sexto día prevé un único desplazamiento de 25 km desde Trapani a Marsala10, una de las capitales del buen gusto en una región de alto aprecio enogastronómico como Sicilia.
Esta graciosa localidad es universalmente famosa por su vino homónimo: en vuestro programa de viaje no puede faltar la visita a las históricas Bodegas Florio.
Si sois aficionados podéis dedicar una jornada al tema continuando con la visita a las Bodegas Pellegrino y al museo del vino de las Bodegas Montalto.
Si por el contrario una visita/degustación os parece suficiente, podéis optar por uno o varios de los muchos museos de la localidad, entre los que destaca el interesante Museo Garibaldino y el Museo de la Sal. Los amantes de la naturaleza pueden en cambio pasar el resto de la jornada en la cercana Reserva dello Stagnone11, que incluye también la pequeña isla de Mozia.
El consejo general es tomároslo con calma: partid sin prisa y dosificad las diferentes visitas culturales a lo largo de toda la jornada, sin tener que correr de aquí para allá.

Para el último día de viaje hemos programado una atracción imprescindible capaz de barrer la melancolía por el fin de las vacaciones: los Templos de Selinunte12. Se trata de uno de los sitios arqueológicos más sugestivos no solo de Sicilia sino de todo el Mediterráneo y también uno de los más amplios de Europa.
La visita al parque requiere de 2 a 6 horas, por lo que es posible organizar la jornada en función de la hora en que queráis partir de vuelta a Palermo.
Si tenéis un fuerte interés por la historia antigua podéis pasar la jornada completa en Selinunte visitando el parque con calma y después trasladándoos al Museo Civico de Selinunte que expone numerosos restos procedentes del parque arqueológico.
Si por el contrario deseáis un último baño en el mar antes de despediros de Sicilia las playas de Marinella y Triscina están al alcance de la mano, pero con 40 minutos de conducción podéis llegar a la característica localidad marinera de Sciacca13, rica en hermosas playas y espléndidos edificios.
Para regresar a Palermo os serán necesarios aproximadamente una hora y media (tanto desde Selinunte como desde Sciacca), por lo que si tenéis un vuelo por la tarde podéis partir por la tarde; si por el contrario vuestro vuelo es a la mañana siguiente podéis partir con calma hacia la tarde.
En el siguiente mapa puedes ver la ubicación de los principales lugares de interés de este artículo.
El itinerario que te hemos presentado es solo una de las muchas opciones de viaje de una semana que puedes hacer en la Sicilia occidental. Puedes adaptarlo fácilmente a tus gustos e intereses, porque esta zona de Sicilia ofrece tanto bellezas paisajísticas como atractivos culturales.
Una variante posible, que sin duda gustará a muchos viajeros, es reemplazar Selinunte con Agrigento para ver el mítico Valle de los Templos y, si el tiempo lo permite, hacer una parada relajante en Scala dei Turchi, una playa de aspecto muy peculiar. La distancia para llegar a Palermo es poco mayor respecto al itinerario original (dos horas en lugar de una hora y media), pero aumenta considerablemente la distancia desde Marsala: puedes dividir el viaje saliendo la noche anterior y hospedándote en Sciacca, que se encuentra aproximadamente a mitad de camino.
Los aficionados a la arqueología pueden reducir el tiempo en algunas ciudades u omitir algunas etapas para añadir el mencionado Valle de los Templos y otros atractivos históricos de gran fascinación como Menfi (solo 20 km de Selinunte) y Segesta (80 km de Palermo).
Los amantes del mar pueden omitir algunas etapas culturales e incluir el característico pueblo marinero de Isola delle Femmine u combinar la visita de Favignana con la de Marettimo, otra isla del archipiélago de las Égadas.
Para añadir romanticismo a tu viaje, incluye un día en Cefalù: está ubicada más al este respecto a las otras localidades de este itinerario, pero desde Palermo apenas se tarda una hora, así que puedes insertarla fácilmente al inicio o al final de las vacaciones.
Finalmente, si dispones de más tiempo, descubre nuestros consejos para un tour de Sicilia en dos semanas.


