No es necesario ser un amante de la historia griega y romana para quedar maravillado por Segesta: las ruinas antiguas de este importantísimo sitio arqueológico poseen una fuerza evocadora potente y un encanto verdaderamente cautivador.
Abandona la hermosa costa siciliana, con su mar azul cristalino y sus calas apartadas, y adéntrate hacia el interior. Inmerso en un escenario natural de belleza extraordinaria se encuentra el parque arqueológico de Segesta, con su famoso templo de estilo dórico y su anfiteatro helenístico.
Siéntete pequeño al lado de las imponentes columnas del templo, imagina asistir a una representación teatral junto a otras 2999 personas, diviértete fotografiando un panorama natural espléndido y recorre los restos de una antigua ciudad mientras resuelves sus misterios.
¿Quién dijo que la historia clásica es aburrida?
Situada a 11 km de la costa, Segesta es la ciudad principal fundada por los Elimos, una antigua población que se estableció en Sicilia occidental antes de la llegada de los griegos, famosa también por haber fundado la encantadora ciudad de Érice.
Parece que durante mucho tiempo los Elimos lograron mantener su propia identidad, sin sucumbir a la hegemonía cultural griega como le había ocurrido a otras poblaciones sicilianas, aunque no existen muchas noticias fiables al respecto.
Lo cierto es que la ciudad de Segesta, fundada en el siglo V a.C., fue rival histórica de la ciudad griega de Selinunte, ubicada en el límite meridional del territorio habitado por los Elimos y destruida por estos tras diversas vicisitudes históricas que involucraron también a las ciudades de Atenas y Cartago.
Segesta pronto se convirtió en aliada de Roma, pero para entonces la cultura de los Elimos ya era indistinguible de la de otras poblaciones sicilianas.
Del antiguo esplendor de Segesta nos quedan hoy restos arqueológicos de belleza extraordinaria, insertados en un contexto natural idílico, que se ha mantenido prácticamente inalterado gracias a que, tras el traslado de la ciudad hacia la costa, no hubo asentamientos urbanos posteriores en esta zona.
El urbanismo de la antigua Segesta sigue siendo en parte un misterio y objeto de estudios arqueológicos: nuevas excavaciones científicas podrán quizá ofrecer una imagen más fiel de esta misteriosa y fascinante ciudad.

Para muchísimos turistas la visita al Parque arqueológico de Segesta se resume en admirar sus restos más famosos: el templo y el anfiteatro, dos excepcionales testimonios de arquitectura clásica.
Una visita a Segesta, sin embargo, no comprende solo el templo y el teatro: en el interior del parque arqueológico es posible admirar los restos de un santuario de rito elimo, las ruinas de algunas torres, una puerta fortificada y una porción de muralla.
El templo de Segesta es uno de los mejores ejemplos conservados de templo dórico. Fue realizado alrededor del 430 a.C., pero nunca se completó. Majestuoso e imponente en la cima de una suave loma que se alza en el centro de un valle, el templo parece poseer un alma orgullosa y altiva que no teme el paso del tiempo.
Pasea alrededor del templo, admirando sus potentes columnas, y luego dirige tu mirada al valle para una sensación de plenitud y contemplación extática.
El anfiteatro es probablemente la estructura más impresionante de todo el complejo. Excavado en la roca del Monte Barbaro, fue construido entre los siglos III y IV a.C. y podía albergar hasta 3000 espectadores. Desde aquí es posible disfrutar de una vista espléndida de las colinas y del valle que se extiende debajo.
En verano el anfiteatro se convierte en la cautivadora locación para representaciones teatrales de antiguas tragedias griegas, lecturas literarias y otros eventos culturales.
El acceso al Parque Arqueológico de Segesta en Sicilia es de pago; te recomendamos que compres la entrada prioritaria aquí abajo para evitar colas en las taquillas y asegurar tu visita.
Segesta se encuentra a unos setenta kilómetros de la ciudad de Palermo, pero no es accesible mediante transporte público.
Si dispones de un vehículo propio o de alquiler puedes llegar en poco más de una hora tomando la autopista A29 en dirección a Marsala; sal por la salida de Segesta y sigue las indicaciones hacia el área arqueológica.
Si llegas desde Trapani la distancia es de aproximadamente 32 km.